La obra de Carola Zech (Buenos Aires, 1962) parte de una indagación sobre el color, el espacio y la forma como aspectos indisociables de una misma realidad. A partir de esta premisa, sus imágenes toman el magnetismo como principio constructivo en un sentido tanto metafórico como material. Ya sea en sus esculturas como en sus pinturas, Zech recurre de forma sostenida al repertorio de la abstracción geométrica para provocar encuentros, a la vez inestables y contingentes.

Esta poética condensa una manera de pensar las imágenes como montajes provisorios, acontecimientos en los que los cuerpos se reúnen y se distancian sin seguir un guion previo. La presente exposición muestra algunos momentos de un itinerario de trabajo, en el que se destacan la exposición individual Como el viento (MNBA Neuquén, 2016) y la obtención de las más altas distinciones en el Salón Nacional (Primer Premio, 2012 y Gran Premio de Honor, 2013).

En esta oportunidad, se incorporan a las series centrales de la artista obras de fecha reciente en las que reelabora problemas constantes en su producción.

Se exhiben también en esta ocasión obras realizadas con pintura tricapa sobre acero plegado. En estas piezas el acoplamiento de planos y de volúmenes y la apariencia de las líneas aprovecha como material estético los sistemas de clasificación de la geometría. Como en el resto de las obras, el repertorio decantado por la tradición abstracta es utilizado por la artista para proponer una ambivalencia.

Si a primera vista las imágenes de Zech se presentan como opacas y permanentes, al poco tiempo emiten señales fugaces y luminosas sobre su propia inestabilidad.

Juan Cruz Pedroni