KIRIN

HASTA EL 28 DE OCTUBRE DE 2011

Collage. Técnica mixta sobre papel, 155 x 105 cm, 2011

Collage. Técnica mixta sobre papel, 155 x 105 cm, 2011

Mandrágora Femenina. Collage, óleo y grafito sobre tela 190 x 145 cm, 2011

Mandrágora Femenina. Collage, óleo y grafito sobre tela 190 x 145 cm, 2011

La mesa de siempre. Técnica mixta 80 x 80 x 50 cm, 2011

La mesa de siempre. Técnica mixta 80 x 80 x 50 cm, 2011

Ducasse. Técnica mixta 124 x 80 x 50 cm, 2011

Ducasse. Técnica mixta 124 x 80 x 50 cm, 2011

Collage. Técnica mixta sobre papel, 76 x 56 cm, 2011

Collage. Técnica mixta sobre papel, 76 x 56 cm, 2011

Collage. Técnica mixta sobre papel, 76 x 56 cm, 2010

Collage. Técnica mixta sobre papel, 76 x 56 cm, 2010

Collage. Técnica mixta sobre papel, 155 x 105 cm, 2011Mandrágora Femenina. Collage, óleo y grafito sobre tela 190 x 145 cm, 2011La mesa de siempre. Técnica mixta 80 x 80 x 50 cm, 2011Ducasse. Técnica mixta 124 x 80 x 50 cm, 2011Collage. Técnica mixta sobre papel, 76 x 56 cm, 2011Collage. Técnica mixta sobre papel, 76 x 56 cm, 2010

La Galería Jorge Mara – La Ruche presenta una nueva muestra de KIRIN, ese artista cuyo nombre misterioso parece anticipar de algún modo la sugestión semántica que emana de su propia obra, siempre depurada, sutil e invariablemente misteriosa. Esta vez, Kirin se interna, con la sensibilidad que lo caracteriza, en el territorio del collage y del objeto, destilando una suerte de relato incógnito o viaje iniciático, cuyas estaciones serían cada una de las líricas piezas bi y tridimensionales que integran la muestra, y que  se insinúan como archivos recuperados, o mesas de trabajo alquímicas extraídas de algún gabinete secreto. Como quien lleva un registro heterogéneo de íntimo  lenguaje de signos, de las experiencias más intransferibles, el artista orquesta con minucioso equilibrio formal un contrapunto elocuente, profundamente personal, de recursos gráficos. Su obra es rica en resonancias pictóricas, imágenes transferidas, tipografías, frotagges y marcas de puro dibujo que desconciertan amorosamente al espectador, participándolo de ese módico ritual que en KIRIN siempre es la expresión visible de su refinada cualidad artística.

En el texto del catálogo que acompaña la exposición, el prestigioso filósofo y catedrático español Ignacio Gómez de Liaño señala: “Kirin combina elementos del pasado con otros del presente, elementos de la tradición barroca con otros del informalismo moderno, elementos, en fin, del arte de la memoria con otros propios de las artes de la percepción. Se trata por ello de un arte en cierto modo litúrgico. (…) Kirin es un artista maestro de obras, un artista albañil, que al tiempo que traduce en forma de pintura o escultura sus visiones, construye un itinerario espiritual que apunta al autodescubrimiento, a la autorrealización. Según esto, el arte de Kirin es un arte iniciático. De iniciación a formas superiores y más radicales de la vida”.